[Publicada a Tu peli (10/2012)]
Puntuació: ★★★★★
Comentábamos hace unos meses, con la crítica a J. Edgar (Clint Eastwood, 2012), que lo más importante en un biopic es dotar al personaje biografiado, o en todo caso a su relato, de los atributos necesarios para que pueda resultar atractivo a un amplio público, tanto a quien lo conoce y siente interés como al curioso, interesado en potencia. Precisamente, la película de Eastwood sufría de eso; el personaje que retrataba cautivaba hasta cierto punto, tenía un encanto caduco que acababa por agotarse, y a pesar de sus buenas formas y corrección, permanecía en todo momento la pátina impermeable de lo ajeno.










